Resumen

RESUMEN

 

1.      Existe una “conducta paranoide” que no solamente se pone de manifiesto en algunas enfermedades psiquiátricas (principalmente el trastorno delirante) y en un trastorno de la personalidad, sino que, potencialmente, se puede “activar”, transitoriamente, en cualquier persona. El patrón de conducta paranoide forma parte del repertorio de conductas inherentes a nuestra especie y biológicamente transmitidas.

 

2.      La equiparación del término paranoide/paranoia con la desconfianza y las ideas de perjuicio y persecución limita innecesariamente el concepto. Es preciso recuperar el sentido bastante más amplio que le dieron algunos autores clásicos.

 

 

3.      La conducta paranoide es contagiosa. Los grupos paranoides son aquellos en los que se produce un intenso contagio recíproco entre los miembros del grupo. En esta transmisión, el dirigente del grupo juega las más de las veces un papel esencial. Puesto en marcha el proceso, la activación paranoide se pondrá de manifiesto tanto en la conducta individual de los integrantes del grupo, como en las acciones y características del grupo tomado como un todo con vida propia.

 

4.      El contagio paranoide puede producirse por igual en grupos humanos muy reducidos, como en grupos de mayor tamaño, como afectar a grandes sociedades en su conjunto.